Stephen Curry brilló una vez más bajo los reflectores de la jornada navideña, liderando a los Golden State Warriors hacia una victoria sólida de 126-116 sobre los Dallas Mavericks en el Chase Center de San Francisco. Si bien los Warriors (16-15) lograron contener un empuje tardío de los visitantes para asegurar el triunfo, la noche dejó sensaciones encontradas para Dallas, no solo por el resultado, sino por la preocupante salida de su estrella Anthony Davis. Por otro lado, el novato Cooper Flagg demostró que tiene argumentos de sobra para ser protagonista en los futuros espectáculos festivos de la NBA.
Un hito histórico en la carrera de Curry
En lo que fue su duodécimo partido de Navidad, Curry no solo se llevó la victoria, sino que alcanzó una cifra monumental. Con sus 23 puntos, el máximo de su equipo, superó la barrera de los 26,000 puntos en su carrera, convirtiéndose en el vigésimo segundo jugador en la historia de la liga en lograrlo. Curiosamente, el base admitió a USA TODAY Sports que no estaba al tanto de la cercanía del récord antes del salto inicial. “No lo sabía al entrar, lo cual es genial. Esas cosas se cuidan solas cuanto más juegas y más oportunidades tienes”, comentó Curry, añadiendo que se siente feliz de ser parte de esa persecución histórica junto a otros jugadores activos que siguen escalando posiciones. Aunque tuvo dificultades desde el perímetro, acertando solo 2 de 10 intentos de triple, fue infalible desde la línea de personal con un perfecto nueve de nueve.
El regreso de Klay Thompson a la Bahía
La narrativa emocional de la velada giró en torno al retorno de Klay Thompson al Chase Center. El antiguo compañero de Curry y miembro de los “Splash Brothers” tuvo una actuación discreta, anotando solo siete puntos. Curry, quien actualmente es agente libre de zapatillas, rindió homenaje a su excompañero usando el modelo exclusivo de Thompson durante el juego. Ambos jugadores y el entrenador Steve Kerr reconocieron lo extraño de verse en bandos opuestos, aunque Thompson se mostró pragmático sobre la competencia. “Son un oponente”, declaró a los reporteros, señalando que una vez que empieza el juego, los gestos amistosos quedan a un lado. “Es simplemente la naturaleza del negocio”, afirmó, aunque valoró los recuerdos de los campeonatos y las noches de récords compartidos en Oakland y San Francisco.
Preocupación en Dallas por la salud de Anthony Davis
Más allá de la derrota, el golpe más duro para los Mavericks ocurrió al inicio del segundo cuarto. Anthony Davis, quien parecía haber recuperado su forma de All-Star tras una temporada complicada, tuvo que abandonar la cancha. La lesión se produjo tras recibir un pase de cancha completa de Naji Marshall; Davis desaceleró visiblemente y se dirigió hacia la línea de banda con molestias. Tras ser examinado por los entrenadores y escoltado al vestuario, el equipo anunció después del medio tiempo que no regresaría debido a una distensión en la ingle derecha. Davis finalizó su participación con apenas tres puntos, un contraste notable con su desempeño reciente, donde promediaba 21.7 puntos y 11.4 rebotes en 15 juegos.
El impacto de la lesión y el papel de Cooper Flagg
Esta nueva lesión representa un revés significativo para Dallas. Davis acababa de regresar de una ausencia de 14 partidos por una distensión en la pantorrilla izquierda y ya se había perdido tiempo anteriormente por una lesión en el aductor tras su debut contra los Rockets. Mientras los Mavericks esperan evaluaciones adicionales para determinar el tiempo de recuperación, la presión recaerá aún más sobre Cooper Flagg. La selección número 1 del draft de 2025 ha sido un punto brillante, llegando al partido contra los Warriors con promedios de 19.2 puntos y 6.4 rebotes. Flagg venía de anotar 33 puntos en una victoria clave contra los Denver Nuggets, y si Davis se pierde un tiempo prolongado, el novato tendrá que asumir un rol aún más protagónico para mantener a su equipo competitivo.

